lunes, 2 de julio de 2007

ACERCA DE BOLUDO, PELOTUDO Y EL PRESIDENTE DE LA ACADEMIA ARGENTINA DE LETRAS

El martes pasado en el programa "Clave Continental" que por la radio homónima conducen los periodistas Diego Valenzuela y Osvaldo Barone, se le realizó una entrevista al señor Pedro Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras. En la misma, el señor Barcia, se refirió a la relatividad de las malas palabras, a boludo a pelotudo; dijo lo siguiente: Escuchar ( descargar )
Seguí con mucha atención todo el reportaje y de repente, me sobresalté, no podía dar crédito a lo que acababa de oir y quiero compartir con ustedes. Ante una consulta del señor Valenzuela, referida a un diccionario de abreviaturas de una empresa de telefonía celular, el entrevistado respondió que, era "una gallegada" y reforzó enfáticamente "una gallegada absoluta": Escuchar ( descargar )
Si el presidente de la Academia Argentina de Letras, quiso desmerecer dicho diccionario ejemplificando con que los gallegos hacemos las cosas mal y de ahí lo de gallegada, simplemente es, un PELOTUDO. Ahora si, siguiendo la costumbre popular argentina de decirle gallego a lo español, el señor Barcia, quiso significar que el contenido de la obra está españolizado, creo que cometió un serio error, no admisible desde su condición jerárquica e intelectual. Abundan los adjetivos en el idioma castellano, sin necesidad, para calificar, de recurrir a una etnia o comunidad, generando con ello una lógica sensación de discriminación y enfado.
Si ésta última es la interpretación correcta del exabrupto del presidente de la Academia Argentina de Letras, retiro la calificación de PELOTUDO y, aceptando la connotación que él mismo le diera, digo, cariñosamente, que el señor Pedro Barcia es un BO-LU-DO.

lunes, 8 de enero de 2007

HOMENAJE A CASTELAO, EN EL PROGRAMA CON VÓS

EN EL 57º ANIVERSARIO DE SU PASAMENTO

Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao, nació en la localidad coruñesa de Rianxo en 1886, y murió en el exilio, en Buenos Aires, el 7 de enero de 1950. Importante político, escritor, pintor, y dibujante gallego. Uno de los padres del nacionalismo gallego. Estudió medicina, pero confesaba: "Fixenme médico por amor a meu pai; non exerzo a profesión por amor á humanidade" ("Me hice médico por amor a mi padre; no ejerzo la profesión por amor a la humanidad").
Hijo de Manuel Rodríguez Dios, pescador, y de Joaquina Castelao Genme. Manuel emigró a Argentina a los tres meses del nacimiento de Daniel, y en el transcurso del 1895 Joaquina emigró también, llevando al pequeño Alfonso, para ir a vivir con su marido en Bernasconi, en la Pampa. Allí residió hasta 1900 y según cuenta el propio Castelao descubrió el valor de la caricatura leyendo Caras y Caretas.
Estudió medicina en la Universidad de Santiago de Compostela. Durante sus años en la universidad brota su interés por el dibujo y la pintura y en especial por la caricatura. En 1908 expuso sus dibujos en Madrid y comienza a colaborar con la revista Vida Gallega. Entre 1909 y 1910 hace un curso de doctorado en Madrid y participa en la III Exposición Nacional de Humoristas y colabora como ilustrador con El Cuento Semanal. En 1910 se especializa en Santiago en obstetricia y al terminar se instala en su Rianxo natal.
Después de leída esta corta biografía extraída de Wikipedia , reseñamos facetas del "Guieiro", tomadas en su mayoría del libro Sempre en Galiza, que publicara en Buenos Aires y que transcribimos a continuación

CONFERENCIA SOBRE EL ARTE

El 21 de noviembre de 1932, pronunció una extensa conferencia sobre el arte, en el paraninfo de la Universidad de Santiago, de ella extraje el siguiente tramo: .....Si los artistas jóvenes gallegos me pidiesen un consejo yo les diría: No huyan de la naturaleza ni renieguen de vuestra técnica inocente. ¡ La naturaleza! dejadme repetir ahora lo que ya dije en otro lugar.
Yo no sé si Dios le puso rabo a los caballos para que espanten las moscas, y menos puedo decir que nos dio nariz para cabalgar los anteojos, y orejas para trabar las riendas de los mismos. Pero hay hombres que aseguran permanentemente, que el pararrayos es un triunfo del hombre contra la naturaleza, cuando en verdad es una defensa que la buena naturaleza nos dio para que nos defendamos de los rayos, pues si ella quisiera éstos se ensartarían en las cabezas de los hombres y no en las puntas metálicas.
El hombre se puede envanecer de haber inventado el paraguas contra la lluvia y ya es bastante.
Más aún hay hombres que piensan que hacen hijos y dicen que hacen hijos con la misma jactancia con que un zoqueiro di que fai zocos. A esta clase de hombres, estúpidamente tontos, pertenecen muchos artistas que aseguran ser creadores, en absoluto, de sus obras de arte...¡no! los hombres, aunque sean artistas no son dioses. Y nadie puede negarme que el primer sorprendido delante de una obra de arte es su propio autor, del mismo modo que un padre ante la hermosura de un hijo recién nacido.
El artista es padre de sus obras de arte, aunque esto no lo priva de ser creador de sus obras malas y perecederas.

REFIRIÉNDOSE AL IDIOMA

Estamos hartos de saber que el pueblo gallego habla un idioma propio, hijo del latín, hermano del castellano y padre del portugués. Idioma apto y apropiado para ser vehículo de una cultura moderna y con el cual podemos comunicarnos con más de sesenta millones de almas (hoy, muchos más ).
El gallego fue instrumento maravilloso de la gran y única poesía lírica de Hispania y en el escribían los ingenios peninsulares -tanto de dentro como de fuera de Galicia-, cuando la lengua de Castilla no tenía categoría literaria.
El gallego es un idioma extenso y útil, porque con pequeñas variantes, se habla en Brasil, en Portugal y en las colonias portuguesas.
El gallego resurgió en el siglo pasado con poetas tan notables como Rosalía, Curros y Pondal. Nuestro idioma es tan hermoso que un poeta andaluz como García Lorca -el poeta mártir- no resistió su embrujo y compuso seis poemas en gallego. El gallego -sólo rechazado por los señoritos o por los trabajadores que quisieran ser señoritos- es hoy el idioma que prefieren los intelectuales como vehículo de nuestra cultura; pero
Aunque careciera de tantos méritos contraídos, le sería suficiente ser el habla del pueblo trabajador para estar dignificado por si mismo, pues el gallego es una ejecutoria viva del trabajo y una cédula honrosa de ciudadanía y democracia. No olvidemos que si aún somos gallegos es por obra y gracia del idioma.
Un gallego puede hablar castellano con el mismo interés con que habla cualquier otra lengua extranjera, pero en cuanto un gallego habla el castellano como lengua propia deja de ser gallego sin que por eso llegue a ser castellano.
A nuestra habla popular viva y gloriosa, los imperialistas le llaman dialecto. Y yo les preguntaría: ¿dialecto de que idioma? ¿del que ustedes llaman español? de ninguna manera, porque el idioma que ustedes impusieron por la fuerza es un hermano menor del gallego, ¿acaso queréis decir que es un dialecto del latín? Pues entonces llámenle dialecto al francés, al italiano, al rumano, porque también son hijos del latín y hermanos del gallego.
Yo les diría más: Prohibisteis el gallego en las escuelas para producir en el espíritu de nuestros niños un complejo de inferioridad, haciéndoles creer que hablar gallego era hablar mal, y que hablar castellano era hablar bien. Expulsasteis el gallego de las iglesias, haciendo que los representantes de Cristo explicaran el Evangelio en el idioma oficial, que el pueblo no hablaba ni comprendía bien.
Desechasteis el gallego ante los tribunales de justicias y llegasteis a castellanizar bárbaramente las toponimias gallegas. ¿Y de que os valió? Porque después de más de cuatro siglos de política asimilista, ejercida con total riqueza de astucias y violencias, nuestro idioma sigue vivo. Sois pues, unos imperialistas fracasados.

LA POLÍTICA

En diciembre del 32 se crea una comisión para elaborar un proyecto de estatuto de autonomía del que será principal sostén Alexandre Bóveda. En ese mismo año se aprueba el estatuto de Cataluña. En noviembre del 33 hay una gran crisis institucional y se llama a elecciones; la derecha gana con amplia mayoría en España y Galicia, los galleguistas sufren estrepitosa derrota quedando sin representantes en el parlamento. A Castelao se le impone un destierro en Badajoz y a Bóveda en Cádiz (1934). En febrero del 36 con el triunfo del Frente Popular en las elecciones generales ambos vuelven a Galicia.
La república que como dijimos había aprobado el estatuto de autonomía de Cataluña y luego el de las Vascongadas, siempre puso trabas al de Galicia. 
Dijo Castelao: Los republicanos nos causaron mucho daño, porque siendo ellos los únicos obligados a comprendernos, eran justamente, los que nos acusaban de separatistas y retrógradas. Es necesario decir que algunos se sentían compasivos y sólo nos llamaban ilusos, locos o tontos. La incomprensión de estos "avanzados" fue lo que nos obligó a dejar la política militante para entregarnos de lleno a la labor cultural y preparatoria, que tan buenos servicios prestó a Galicia, pues no tardamos en ser comprendidos por la juventud y en crear un ambiente de galleguidad que se infiltró en todas las entidades democráticas. Y cuando llegó la hora fuimos nosotros los galleguistas, mejores republicanos que los profesionales del republicanismo.

DESTERRADO EN BADAJOZ

En el destierro escribió: Me acuerdo de algunos gallegos que viven pro seu bandullo, porque son juiciosos y no sufren las vicisitudes de los demás. Parece que tienen el pesimismo de los viejos y aún no se aventuraron en ninguna empresa. Parece que tienen el escepticismo de los que están de vuelta y aún no se arriesgaron a viajar. Parece que son dueños de la verdad y aún no pasaron hambre ni sed. Parece que triunfaron en alguna lucha terrible decisiva y no hicieron más que huir ante los peligros. Parece que merecen lo que ganan y no se dan cuenta de la suerte que los ayuda. Parece que están capacitados para regalar consejos y con sus sentencias egoístas se acabaría el mundo. Son interesados, trabajan para su provecho y no conciben más ideal que el de vivir desahogado y sin dolores en el estómago.
Estos son los que me decían: ¿Por qué te metiste en política? La política es una cochinada y tu estarías mejor en tu casa haciendo arte. Son gallegos y no conciben que Galicia pueda salvarse con una política honrada. Son gallegos y no saben que Galicia necesita una política propia, para lograr el desarrollo normal de su economía. Son gallegos y no se dan cuenta de la necesidad de una política que garantice la vida de nuestra cultura. Son gallegos y no saben que tenemos un destino histórico que cumplir en España y en el mundo. Estos son los que dicen:
Yo no siento la necesidad de hablar gallego (porque esa necesidad no se siente en el estómago)
Yo me siento bien donde pueda vivir con desahogo (porque llevan la patria en la suela de los zapatos)
Yo no creo en nadie (porque tampoco creen en si mismos)
Yo reniego de la política (porque saben que la política da disgustos)
Yo me río de los políticos (porque quizás no tuvieron la oportunidad de lamerle los pies)
Yo no pertenezco a ningún partido (porque no quieren comprometer su tranquilidad).
Así son muchos gallegos serios y sensatos en apariencia, que visten bien e imponen respeto a sus consocios del casino. Cualquier día un gallego de estos, que no quiere meterse en política pasa súbitamente a ser directivo de una entidad que defiende intereses, y lo veréis sentado en un banquete, al lado de cualquier político inmundo.
Hace muchos años llegó a Badajoz un empleado público gallego a quien le gustaban las resecas tierras del sur. Y como no pudo ir a Andalucía se conformó con Extremadura donde se casó y ahora es un jubilado que lee el ABC y pasea arrastrando los pies por el puente del Guadiana con un clavel en la solapa.
Me lo presentaron por ser gallego y hoy me tentó el demonio a pasear con él ¡que de pavadas tuve que escuchar!. Me habló de las corridas de toros, de la lotería nacional, de los grandes políticos gallegos y del asco que le inspira el catalanismo. Me dijo que no sabe como hay quien viva en nuestra tierra con tanto llover y llover. Me dijo que el atraso de nuestros labriegos se debe a que no hablan en español.
Yo sabía de muchos que se salvaron de la mili pagando seis mil reales y podían haberse salvado por tontos, como se de muchos que llegan a jubilarse por la edad y que padecían de incapacidad congénita cuando se les regaló la credencial. Sabía que los imbéciles más fenomenales que parió nuestra tierra andan bien vestidos, y muchas veces llegan a "excelentísimos señores" por riguroso turno de antigüedad. Llegué a saber que algunos tontos de nacimiento charlatanean envanecidos desde los sillones de la universidad. Yo sabías todo esto; y siempre logré huir de semejantes corsos. Y hoy ¡quien lo diría! Caí en Badajoz.
Hermanos huid siempre de los tontos, no os acerquéis a ellos, porque pueden robaros algo de vuestra razón y transmitiros su tontería. Dejadlos pasear, hablar, bailar y crecer en su mundo. Y si algún tonto llega a ser autoridad no os asombréis, porque son cosas del sistema que combatimos y de los tiempos en que nos tocó vivir.

NO RACISTA

Para nosotros los gallegos, acostumbrados a recorrer el mundo y a convivir con todas las razas, el nacionalismo racista es un delito y también un pecado. Jamás medimos los diámetros de nuestro cráneo, ni se lo medimos a nadie para ser admitido en nuestra comunidad. Cierto que nos sentimos celtas; pero más que pensar en los invasores que nos dieron el impulso genético de nuestra unidad espiritual, pensamos en las afinidades étnicas que no asemejan a otros pueblos atlánticos, que viven en los finisterres irlandeses, galeses, bretones, etc. Y tales signos diferenciales los atribuimos al poder creador de la tierra madre, molde que nos va haciendo a su imagen y semejanza. El sol es único para todos los hombres del mundo, pero hace negros en África y blancos en Europa. Y nuestra tierra tiene el poder suficiente para hacer blancos a los negros.
Y aquí resume un cuento escrito por él: Érase un "habanero" que trajo un muchachito negro, como podía traer un papagayo ó un fonógrafo. El "habanero" murió, el negro llegó a muchacho, y sintió como cualquier gallego la necesidad de recorrer mundos, y emigró a Cuba, pero la morriña no lo dejaba vivir allí. Y harto de llorar volvió a "su" tierra. No traía dinero, traía un traje nuevo un baúl vacío y mucha alegría en el corazón. Aquel negro era gallego.

EL ESTATUTO Y EL LEVANTAMIENTO ARMADO

El 28 de junio de 1936 se aprueba en un plebiscito el estatuto de autonomía. Había 1.343.135 electores habilitados, votaron a favor 993.351, en contra 6.161, en blanco 1.451. El quórum necesario eran 895.423 votos sobraron 97.927.
En julio se produce el alzamiento militar y en agoto fusilan a Alexandre Bóveda.
Siguió luchando por el estatuto, el que finalmente tomó estado parlamentario en las cortes de Montserrat el 1 de febrero. Ese año deja España y en 1940 escribe en Nueva York: Me salvé de la muerte, con la vida a cuestas por caminos que jamás pensé recorrer. Va conmigo la Santa Compaña de los mártires gallegos, y ando con ellos siguiendo la estrella del galleguismo. No hay sufrimiento mejor para un patriota desterrado y nadie puede exigirme que cargue con dolores ajenos. Me alcanza con ser gallego. Y más aún después de perder la fe en los hombres con quienes estábamos vinculados. Si algo puede expresar mi pluma es el respeto que me inspira el pueblo español; pero este pueblo no es solamente el que sufre en los campos de concentración en Francia, ni el que anda sin rumbo por tierras de América, sino el que vive y muere en silencio avasallado en España por los militares triunfantes. Permitidme decir que tengo más confianza en los españoles vencidos que en los desterrados. Tengo más fe en los juncos -doblados por la correntada, pero firmes, con las raíces en la tierra- que en los árboles que arrastró la corriente, porque cuando las aguas vuelvan a su cauce natural, el juncal revivirá y se pondrá de pie.

AUTODEFINICIÓN

Claro está que yo no he sido nunca un político profesional. La política no ha sido nunca mi profesión; pero si mi vocación, la vocación de toda mi vida. Compara el sentimiento gallego de mis primeros dibujos con la idea galleguista de mi reciente libro y veréis que son una misma cosa, y veréis que yo he sabido conservarme idéntico a mi mismo y que mi vida moral y política es una línea recta como la franja azul de nuestra bandera. Yo no he cultivado jamás el arte por el arte. El arte para mi no ha sido más que un elemento, un recurso, un medio de expresión, y con el lápiz o la pluma sólo he querido ser un intérprete fiel de mi pueblo, de sus dolores y de sus esperanzas: Dibujé siempre en gallego; escribí siempre en gallego y si sacáis lo que hay de gallego y de humano en mi obra no quedaría nada de ella.

DICHO POR OTERO PEDRAIO

"Llegó a tener en Buenos Aires una verdadera adoración como la que tenía en Galicia. Recordaba las últimas elecciones de la República: Aquellas elecciones con la votación enorme que hubo en Pontevedra, excedían los límites de los partidos políticos. Aquello era adoración como a un jefe de pueblo. Y podemos decir que en todo el transcurso de los siglos XVIII y XIX no hubo un jefe del pueblo, del pueblo de Galicia, como Castelao. Un jefe que no era jefe de un partido político; un jefe que era un jefe sentimental, un jefe de esperanzas; una especie de patriarca, una especie de Moisés, para decirlo con palabras ilustres y que no pueden mentir".
"Y con nuevas fuerzas nuestros cansados brazos de anciano estrechan la sombra fina del incomparable amigo, la más hermosa y noble presencia de la Galicia de todos los tiempos".

lunes, 6 de noviembre de 2006

CON JAVIER LOZADA Y PILAR PIN


CON JAVIER LOZADA, ALCALDE DE A CORUÑA Y PILAR PIN, GERENTE DE LA FUNDACIÓN GALICIA EMIGRACIÓN, DETRÁS, JUÁN RAMÓN GARCÍA REGUEIRA, DEL GABINETE DE PRENSA DEL CONCELLO DE A CORUÑA, Y EVARISTO OROÑA MARCOTE, DELEGADO DE LAS FUNDACIONES, GALICIA SAÚDE Y GALICIA EMIGRACIÓN

lunes, 16 de octubre de 2006

QUINTANA Y LA BANDERA ESPAÑOLA

Tengo un comunicado del PP de la Argentina que ya paso a leerles: "Ultraje a la Bandera Española". 
"En un acto institucional en su visita a la colectividad Gallega de Argentina, el Vicepresidente de la Xunta de Galicia Don Anxo Quintana despreció la Bandera de España"
"En un acto realizado con las Instituciones nucleadas en la Federación Unión de Asociaciones Gallegas, realizado en el Centro Lalín de Buenos Aires, el pasado sábado 7 de octubre, habiendo sido colocadas las banderas de Argentina, España y Galicia, en el estrado a utilizar para dirigirse a los asistentes el Vicepresidente de la Xunta de Galicia y las autoridades anfitrionas, la señora Jefa de Protocolo que lo acompañaba, solicitó el retiro de la Bandera Española. Por ello, quedaron sólo en el palco 2 banderas: la Argentina y la de Galicia.
Consideramos gravísimo tal desprecio a nuestra enseña nacional.
El colectivo Gallego de Argentina está muy dolorido por esta ofensa a nuestra enseña patria.
El Partido Popular de España en Argentina, interpretando el sentir de todos los Españoles repudia esta actitud."
A continuación leo la información recibida del BNG de la Argentina con el título de: "Resposta de Quintana", y dice asi: "Quintana referiuse a estas críticas nunha intervención hoxe (13-10) en Radio Líder. O vicepresidente asegura que todo se debe a un "cabreo" do PP que "pensaba que a emigración era un coto privado deles". Quintana quitoulle ferro ao asunto e subliñou que durante a viaxe estivo en moitos actos onde estaba a bandeira española. Segundo afirmou, as críticas queren luxar unha visita que considera "altamente positiva" e na que se puxeron as primeiras pedras para unha asistencia social aos galegos da diáspora".
El domingo anterior, yo mismo comentaba que, en dos entidades que visitara el vicepresidente de la Xunta y, por solicitud de una integrante de su comitiva, se habían retirado en ambos lugares, sendas banderas españolas. Hoy puedo agregar que, ante similares solicitudes, las autoridades del Centro Gallego de Buenos Aires y, del de Avellaneda se negaron a retirar dicha enseña de sus instalaciones, realizándose los correspondientes actos, tal como lo menciona el señor Quintana, con la presencia de la bandera española. 
Yo creo que ante el comunicado del PP, el vicepresidente de la Xunta de Galicia tenía dos alternativas, no darse por enterado o contestarlo, optó por esta última, lo cual a mi entender le proponía nuevamente dos posibilidades, a saber: desautorizar a las personas que solicitaron el retiro de la bandera española, negando su conocimiento de tal proceder y aplicando las sanciones que correspondiesen, ó asumir su responsabilidad en dichas solicitudes y explicar el o los motivos por los que no quería la enseña española en sus actos. 
El vicepresidente en este caso no dió ninguna de las dos respuestas posibles, optó por politizar la cuestión y decir que "todo se debe a un cabreo del PP" para "ensuciar una visita que considera altamente positiva en la que se pusieron las primeras piedras para una asistencia social a los gallegos de la diáspora".
Con absoluta sinceridad, aguardaba una respuesta mucho más esclarecedora por parte del señor Quintana, lo que manifestó, lejos está de conformarme, por el contrario, resulta una excusa propia de una adolescencia, más próxima al infantilismo que a la madurez. Desde luego, si desde la comitiva del señor Quintana no se hubiesen metido con la bandera española, el PP no tendría este argumento para realizar su comunicado. 
O Muxo

COMENTARIOS

Su opinion es meramente de caracter politico, tendria que explicitar su simpatia con el anterior gobierno de Galicia -PP- y de tal forma seria mas entendible su critica, en Bos Aires todos sabemos quien es quien en nuestra comunidad gallega.
Un abrazo
Adrian Alvarado, Bos Aires

Hola Ramon, con respecto a la orden de retirar la bandera Española por parte de alguien de la comitiva del Sr. Quintana, no me extraña, evidentemente muchas personas dentro del bloque quieren demostrar su nacionalismo de una manera radical, desconociendo que nosotros somos y nos sentimos Españoles; un indicio claro de este desprecio, es la presentación que hizo la señora diputada Miranda, hablando en tú programa unicamente en Gallego, lo que denota una falta de conocimiento y respeto por tú audiencia, ya que las personas que te siguen no son unicamente Gallegos. Espero que esta gente no se quede en la retorica y trabaje por las cosas urgentes e importantes que necesitan los paisanos que viven en España y en otros lugares del mundo.
Un abrazo. Juan Carlos Oroña Marcote (Vicente López, Buenos Aires)

Ramón, mi adhesión contra el desprecio de la Bandera española. Argentina fue colonizada por España de alli que forma parte de nuestra identidad nacional. De ninguna forma ese hecho discriminatorio reivindica los legitimos derechos de los gallegos a su identidad nacional, étnica y cultural sino que por el contrario crea una fricción buscando romper la armonia de ambas civilizaciones la gallega y la española como sintesis de las etnias que pueblan la peninsula Ibérica. 
Benjamin Bof (Brasil)

Se ha comentado en España una noticia de prensa,donde se afirmaba el hecho de que la Bandera de España se habia retirado del Centro Gallego de Buenos Aires, por indicación de un vicepresidente de la actual Junta Autonomica de Galicia.No quiero dar credito a una noticia tan dolorosa y ofensiva para todos los españoles, que siempre hemos llevado en nuestro corazón tanto a Galicia como a la Nación Argentina. Dada la critica situación que hoy se vive en nuestra Patria, le rogaria encarecidamente,que desmintiera publicamente este hecho,si como imagino se trata de una maniobra mas en la campaña por destuir desde sus raices la unidad de España. 
Pablo Arias Garcia, Sevilla (España)

lunes, 22 de mayo de 2006

DE COMENTARIOS Y RECLAMOS

Advertía yo el 7 de mayo, antes de pronunciar mi "editorial-reclamo" de ese día, que, posiblemente alguien se disgustaría con el mensajero, minimizando el mensaje. Sin embargo, el reconocimiento fue unánime, recibí adhesiones, no sólo de Argentina, sino también desde Galicia y hasta de Brasil, no obstante, una persona que juzgó muy acertado lo expresado por mi en aquella ocasión, cree ahora, que era suficiente lo dicho y que, no debí volver a mencionar el tema al domingo siguiente. 
Esta opinión como cualquier otra, es absolutamente válida y digna de respeto, pero no la comparto, y explicaré el por qué de mi reincidencia en tocar el tema. Lo expresado el domingo 7, no fue un comentario periodístico, de serlo, por supuesto sería un absurdo repetirlo una semana después. Como dije antes, se trató de un "editorial-reclamo" y, el mismo, no fue hecho por un periodista, sino, por un gallego que se sintió absurdamente discriminado al leer el punto 1 del artículo 4, del proyecto de Estatuto de Galicia, del BNG, que dice: son gallegos todos los que viven en Galicia . Si gallegos son los que viven en Galicia -diría Perogrullo-, los que viven fuera de Galicia no son gallegos. Y eso, es lo que motiva mi reclamo -que por supuesto no tiene el mínimo tinte de política partidaria-, aspiro con él, a que el BNG modifique el discriminatorio texto, e iguale -como no puede ser de otra manera- nuestros derechos, con los de los que habitan en Galicia. Cuando ello ocurra, mi reclamo dejará de tener motivo.
Pero, en ese editorial del domingo 7 de mayo, no sólo hablé del Estatuto del BNG, también recordé entonces, las expresiones del actual conselleiro de Presidencia de la Xunta de Galicia, señor Méndez Romeu, en armónica sintonía con el rechazado texto que propone el BNG. A pocos días de conocerlas, consulté desde este mismo micrófono, en relación con tales declaraciones del conselleiro, al propio presidente de la Xunta de Galicia, ocasión en la que, con sinceridad, la respuesta del señor Pérez Touriño, no fue totalmente esclarecedora. Hoy, con sumo beneplácito y esperanza, quiero comentarles que, el presidente de Galicia, se comprometió, el pasado martes 16 de mayo, ante más de un centenar de emigrantes que participan del programa Volver de la Secretaría Xeral de Emigración, a trabajar para mejorar las vidas de las gallegas y de los gallegos del exterior porque, dijo: "ya es tiempo de cumplir la deuda histórica contraída con ellos, razón por la cual, el Gobierno gallego impulsará la creación del Valedor del Emigrante, que velará por la protección jurídica de los gallegos residentes en el exterior y por el ejercicio de sus derechos en igualdad de condiciones con los demás ciudadanos gallegos residentes en el país. 
Siguió diciendo el presidente gallego: "siento, y así lo expreso, el compromiso de trabajar para que el nuevo Gobierno gallego lleve también el cambio a la emigración. Por eso, me gustaría que se hagan voceros de que esta legislatura es, -lo está siendo ya-, la legislatura de la emigración. Estamos trabajando para todas y todos, sin pausas, llenos de ilusión, porque somos conscientes de que Galicia tiene una deuda con todas y todos ustedes". 
Emilio Pérez Touriño, hizo hincapié en su compromiso de: "garantizar la plena ciudadanía de los gallegos y de las gallegas residentes en el exterior".
Después de estas manifestaciones de nuestro primer mandatario, sólo me resta desear que todas las fuerzas políticas de Galicia coincidan en la aprobación de un estatuto moderno y equitativo para "a Nosa Terra", y que mi reclamo pase a ser meramente una anécdota.